domingo, 6 de mayo de 2012

5. Fé Ciega...


El 14 de noviembre por fin salí de la clínica y debía volver a control el sábado 19 de Noviembre.  Ese día fue demasiado difícil. Al llegar a la cita a control,  nos encontramos con que a diferencia de la primera cirugía,  el catéter en esta ocasión se había ido hacia adentro de la vejiga del bebé y estaba drenando líquido amniótico de la vejiga del bebé hacia su cavidad abdominal.  Esa,  fue la ecografía mas horrible que vimos y como en todas no podía dejar de llorar.  El abdomen del bebé estaba totalmente lleno de liquido, lo que en términos médicos se conoce como ascitis y en la imagen ecográfica se veían claramente todos los organitos del bebé flotando en el liquido amniótico… eso no podía ser nada bueno,  y aunque el Dr. Nunca me lo dijo abiertamente, no veía futuro y eso… lo pude ver en sus ojos y en su actitud,  que cambio ese día,  siempre se había mostrado muy positivo y optimista con el resultado que podíamos esperar,  pero después de esa ecografía,  el discurso cambio… Solo recuerdo que menciono que solo habían tenido un caso como ese en Miami y que el resultado no fue nada bueno.  Cuando Titi le pregunto “Y ahora que va a pasar,  que se va a hacer?  Que sigue?”  El Dr.  Se quedo pensando como 5 segundos interminables y después nos contesto:  “Honestamente, no se!  Esto no nos había pasado en Colombia y considero que lo mejor es hacer una junta medica para definir el tratamiento a seguir,  creería que lo mas conveniente es manejarlo con punciones a la vejiga,  reinsertando el liquido que extraigamos en la cavidad amniótica,  pero no estoy seguro de que sea conveniente;  la junta la hacemos el lunes y si cambia la decisión te llamo para informarte,  de lo contrario vienes el próximo jueves para hacer el procedimiento”.   

Salimos de esa cita con el alma partida en mil pedazos y yo solo quería llorar y gritar,  me fui al baño y Titi se fue conmigo,  nos encerramos y nos abrazamos para poder llorar a grito entero… recuerdo que solo podía repetir… “Se me esta yendo Posi,  se me esta yendo mi bebé”.   Cuando por fin logre calmarme salimos, Titi alcanzo a hablar con Ana Cristina, que le conto lo que había hablado con el Dr. y que me fuera preparando,  por que no veía esperanzas y en cualquier momento íbamos a perder al bebé.

Cuando nos subimos al carro e íbamos camino a la casa de mi hermana Sandra (No podía pensar en nadie diferente con quien llorar lo que sentía en mi alma),  Titi empezó a hablarme de que teníamos que estar listos para aceptar la voluntad de Dios y mi reacción fue de rabia y recuerdo que le dije “Mientras mi hijo se este moviendo dentro de mi,  hay esperanza,  Esta vivo!!  Tú y yo tenemos que tener FE en que todo va a salir bien y nunca pensar negativamente, por que lo único que tenemos para aportarle a este bebé es la FE que tenemos… Si tu y yo la perdemos,  A QUIEN LE VAN A HACER EL MILAGRO????, Así que no me vuelvas a repetir eso” …  Y así fue, Titi nunca mas me volvió a mencionar la posibilidad de que algo le pudiera pasar al bebé a pesar de lo que sabia y nunca me dijo.

Esa tarde donde Sandra,  nos reunimos mis 2 hermanas y yo con mi mamá y Ingrid,  su prima hermana y amiga del alma,  quien cumplía años ese día y la invitamos para celebrarlo con un pudin.  Esa prima,  tiene el don (si se le puede llamar asi) de leer el café,  siempre lo he sabido y he sentido curiosidad por que habitualmente mi mamá nos cuenta de las cosas que le salen en la lectura del café, así que ese día cuando ella llegó,  me vio bastante estresada y le dije que quería que me leyera el café,  para ver que veía con respecto a mi Alejandro y las cosas que me dijo fueron bastante optimistas y reforzaron mucho la fe que había en mi hasta ese momento (No se si me dijo la verdad de lo que vió,  lo que si se es que agradezco sus palabras).

Llego el lunes y a eso de las 7:00 p.m. por fin pude comunicarme con el Dr. Gómez y así como hablamos,  el tratamiento seguía con las punciones, así que nos veríamos el jueves y la cesárea se programaría entre las semanas 30 y 32,  es decir entre el 18 de Diciembre y el 6 de Enero tendríamos bebé.

Esa semana debió ser inmensamente larga para Titi,  quien seguía totalmente hermético.  Unos días antes yo había mandado a mi mejor amiga Helena, quien viajaba por esos días a Estados unidos la plata para comprar el ajuar de Alejandro y nos comunicábamos vía WhatsApp para el envío de las fotos para aprobar las compras,  así que cada foto que me llegaba yo le decía… “Miiiira Bory… la pañalera de Alejandro”,  “Miiiira Bory… los teteros de Alejandro”, “Miiiira Bory… la ropita de Alejandro” y el solo se limitaba a decir… “Que lindo amor” o “Está hermoso Bory” con carita de asentimiento…  Me arruga el alma pensar cuanto estaba sufriendo el solo sin decir una palabra,  sabiendo lo que había dicho el médico… Eso es AMOR!  Gracias mi Cielo!!!

Llego el jueves y nuevamente mi hermana me acompaño a la ecografía para hacer la punción,  cuando el Dr. empezó a revisar,  mágicamente el líquido que había en la cavidad amniótica de mi bebé había desaparecido…  Dios había escuchado mis oraciones e hizo un milagro… “La MAGIA volvió”…  El Dr.  Solo se limito a decir que el liquido se reabsorbió,  así que mi FE ahora estaba en el 200% y estábamos supremamente  positivos,  mi energía fue tan,  pero tan positiva que se volvió contagiosa y mi esposo,  mi familia,  mis amigos que me escuchaban hablar volvieron a creer que todo iba a estar bien y a partir de ese día deje de llorar.

Aun cuando las cosas iban mejor,  no estaban del todo bien y yo lo sabía,  pero pensaba “Si Dios nos ha traído hasta acá, no nos va a abandonar”.  El bebe tenia poco líquido amniótico o en términos médicos estaba en Oligohidramnios,  que se conoce como disminución del liquido amniótico por debajo de 5 cm,  lo cual puede afectar el crecimiento y desarrollo de los pulmones y huesos largos,  particularmente en el caso de Alejandro ya había un agravante y todo empezó por que ya estaba afectada su función renal;  aun así estaba totalmente segura de que iba a haber un milagro y todo iba a salir bien.  A diario cuando rezaba mi rosario le pedía a Dios y a la Virgen de la Dulce Espera por que ese milagro fuera su voluntad y visualizaba a futuro a mi bebé sano, saludable y feliz.  A diario le hablaba y le decía que él era un ser de luz lleno de salud de amor y de alegría,  que lo estábamos esperando con todo el amor del mundo papi, mami y su hermanita Valentina y en eso se convirtió mi vida en rezar,  confiar y creer ciegamente en que todo iba a estar bien.


El 6 de Diciembre fui a cita con el Cirujano Urólogo Pediatra que atendería el caso de Alejandro a partir del momento de su nacimiento y me aterrizó un poco con lo que seguiría después de que el bebé naciera.  Si en el transcurso de las 3 o 4 horas siguientes él bebe no orinaba,  le pondrían una sonda para eliminar la orina, mientras se programaba una vesicotomia,  que es un orificio que se abre entre el ombligo y la pelvis para que la orina salga directamente y no tenga que pasar por la uretra obstruida,  el bebe seguiría creciendo hasta los 7 u 8 meses que ya sus uréteres tuvieran el tamaño mínimo requerido para poder hacer su cirugía por laparoscopia y poder quitar la obstrucción.  Es decir desde el momento del nacimiento habría que tener muchísimo cuidado con el bebé.

Semanalmente seguí asistiendo a los controles médicos y las cosas seguían estables,  teníamos que controlar el desarrollo de los pulmones, de los riñones y el crecimiento de los huesos largos,  en mi cabeza tenia que si eso estaba bien,  todo iba a estar bien,  aun cuando el Dr.  Siempre me repetía que el desarrollo de los pulmones se comprobaría al nacer, no antes.   Creo que en esos días mi mente como un acto inconsciente,  empezó a bloquear todo lo que no le servía a mi energía positiva y empezó a desechar las cosas que no iban con mi FE ciega.

De ahí en adelante empecé a encargarme de tener todo lo que se requiere para la llegada del bebé a mi casa,  como ya le habíamos comprado cama a Valentina ya teníamos cuna,  así que mandamos a arreglar el closet del cuarto, a pintar y decorar paredes,  lave y organice todo el ajuar del bebé,  recibí el esterilizador, los teteros,  compramos muchos pañales,  pañitos húmedos y todo lo que requería Alejandro para estar bien en su nueva casita.

La última cita que tuve con el Dr. Gómez,  fue el 22 de Diciembre de 2011,  en ese momento me confirmo que como salía de vacaciones del 23 de Diciembre al 4 de Enero,  la cesárea se programaría para el 6 de Enero.  El bebé seguía estable,  pero en ese momento ya tenia solo 1.5 cm de liquido amniótico,  pero que ya eso no era relevante por que ya el bebé tenia mas de 27 semanas,  así que yo estaba tranquila.  A la semana siguiente él no estaba, pero dejo a cargo a un Ginecólogo de remplazo para mi control,  en ese control,  todo seguía igual,  esperaríamos al 6 de enero,  pero me llamo la atención que ya el bebé estaba en Anhidramnios,  es decir cero líquido amniótico y me asuste mucho.  Al salir de ahí llame a Yin mi ginecólogo para que me atendiera de urgencia y le conté la situación.   Me atendió enseguida en Profamilia y de inmediato programo la Cesárea para el viernes de la misma semana,  es decir a los 3 días. Yo estaba súper nerviosa,  pero FELIZ… ya solo faltaban 3 días para tener a mi príncipe azulito en mis brazos …  o bueno,  en la incubadora.

Los 3 días siguientes fueron de emoción y ansiedad total. El 29 el plan era hacer un belly painting, tal como lo hicimos en el embarazo de Valentina,  para recordarlo en la barriguita,  asi que Sandra mi hermana se puso manos a la obra y el resultado fue hermosísimo…

 
Ese dia en la víspera estuve super tranquila,  por que tenia la seguridad que me daba mi FE de que todo iba a salir bien!!!

 

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