El 14 de noviembre por fin salí
de la clínica y debía volver a control el sábado 19 de Noviembre. Ese día fue
demasiado difícil. Al llegar a la cita a
control, nos encontramos con que a
diferencia de la primera cirugía, el
catéter en esta ocasión se había ido hacia adentro de la vejiga del bebé y
estaba drenando líquido amniótico de la vejiga del bebé hacia su cavidad
abdominal. Esa, fue la ecografía mas horrible que vimos y
como en todas no podía dejar de llorar. El abdomen del bebé estaba totalmente
lleno de liquido, lo que en términos médicos se conoce como ascitis y en la
imagen ecográfica se veían claramente todos los organitos del bebé flotando en
el liquido amniótico… eso no podía ser nada bueno, y aunque el Dr. Nunca me lo dijo
abiertamente, no veía futuro y eso… lo pude ver en sus ojos y en su
actitud, que cambio ese día, siempre se había mostrado muy positivo y
optimista con el resultado que podíamos esperar, pero después de esa ecografía, el discurso cambio… Solo recuerdo que
menciono que solo habían tenido un caso como ese en Miami y que el resultado no
fue nada bueno. Cuando Titi le
pregunto “Y ahora que va a pasar, que se
va a hacer? Que sigue?” El Dr.
Se quedo pensando como 5 segundos interminables y después nos
contesto: “Honestamente, no se! Esto no nos había pasado en Colombia y
considero que lo mejor es hacer una junta medica para definir el tratamiento a
seguir, creería que lo mas conveniente
es manejarlo con punciones a la vejiga,
reinsertando el liquido que extraigamos en la cavidad amniótica, pero no estoy seguro de que sea
conveniente; la junta la hacemos el
lunes y si cambia la decisión te llamo para informarte, de lo contrario vienes el próximo jueves para
hacer el procedimiento”.
Salimos de esa cita con el alma
partida en mil pedazos y yo solo quería llorar y gritar, me fui al baño y Titi se fue conmigo, nos encerramos y nos abrazamos para poder
llorar a grito entero… recuerdo que solo podía repetir… “Se me esta yendo
Posi, se me esta yendo mi bebé”. Cuando por fin logre calmarme salimos, Titi
alcanzo a hablar con Ana Cristina, que le conto lo que había hablado con el Dr. y que me fuera preparando, por que no
veía esperanzas y en cualquier momento íbamos a perder al bebé.
Cuando nos subimos al carro e
íbamos camino a la casa de mi hermana Sandra (No podía pensar en nadie
diferente con quien llorar lo que sentía en mi alma), Titi empezó a hablarme de que teníamos que
estar listos para aceptar la voluntad de Dios y mi reacción fue de rabia y
recuerdo que le dije “Mientras mi hijo se este moviendo dentro de mi, hay esperanza, Esta vivo!!
Tú y yo tenemos que tener FE en que todo va a salir bien y nunca pensar
negativamente, por que lo único que tenemos para aportarle a este bebé es la FE
que tenemos… Si tu y yo la perdemos, A
QUIEN LE VAN A HACER EL MILAGRO????, Así que no me vuelvas a repetir eso” … Y así fue, Titi nunca mas me volvió a
mencionar la posibilidad de que algo le pudiera pasar al bebé a pesar de lo que sabia y nunca me dijo.
Esa tarde donde Sandra, nos reunimos mis 2 hermanas y yo con mi mamá
y Ingrid, su prima hermana y amiga del
alma, quien cumplía años ese día y la
invitamos para celebrarlo con un pudin.
Esa prima, tiene el don (si se le puede llamar asi) de leer
el café, siempre lo he sabido y he
sentido curiosidad por que habitualmente mi mamá nos cuenta de las cosas que le
salen en la lectura del café, así que ese día cuando ella llegó, me vio bastante estresada y le dije que
quería que me leyera el café, para ver
que veía con respecto a mi Alejandro y las cosas que me dijo fueron bastante
optimistas y reforzaron mucho la fe que había en mi hasta ese momento (No se si
me dijo la verdad de lo que vió, lo que
si se es que agradezco sus palabras).
Llego el lunes y a eso de las
7:00 p.m. por fin pude comunicarme con el Dr. Gómez y así como hablamos, el tratamiento seguía con las punciones, así
que nos veríamos el jueves y la cesárea se programaría entre las semanas 30 y
32, es decir entre el 18 de Diciembre y
el 6 de Enero tendríamos bebé.
Esa semana debió ser inmensamente
larga para Titi, quien seguía totalmente
hermético. Unos días antes yo había
mandado a mi mejor amiga Helena, quien viajaba por esos días a Estados unidos la plata
para comprar el ajuar de Alejandro y
nos comunicábamos vía WhatsApp para el envío de las fotos para
aprobar las compras, así que cada foto
que me llegaba yo le decía… “Miiiira Bory… la pañalera de Alejandro”, “Miiiira Bory… los teteros de Alejandro”,
“Miiiira Bory… la ropita de Alejandro” y el solo se limitaba a decir… “Que
lindo amor” o “Está hermoso Bory” con carita de asentimiento… Me arruga el alma pensar cuanto estaba
sufriendo el solo sin decir una palabra,
sabiendo lo que había dicho el médico… Eso es AMOR! Gracias mi Cielo!!!
Llego el jueves y nuevamente mi
hermana me acompaño a la ecografía para hacer la punción, cuando el Dr. empezó a revisar, mágicamente el líquido que había en la
cavidad amniótica de mi bebé había desaparecido… Dios había escuchado mis oraciones e hizo un
milagro… “La MAGIA volvió”… El Dr. Solo se limito a decir que el liquido se reabsorbió, así que mi FE ahora estaba en el 200% y
estábamos supremamente positivos, mi energía fue tan, pero tan positiva que se volvió contagiosa y
mi esposo, mi familia, mis amigos que me escuchaban hablar volvieron
a creer que todo iba a estar bien y a partir de ese día deje de llorar.
Aun cuando las cosas iban
mejor, no estaban del todo bien y yo lo
sabía, pero pensaba “Si Dios nos ha traído
hasta acá, no nos va a abandonar”. El
bebe tenia poco líquido amniótico o en términos médicos estaba en
Oligohidramnios, que se conoce como
disminución del liquido amniótico por debajo de 5 cm, lo cual puede afectar el crecimiento y
desarrollo de los pulmones y huesos largos,
particularmente en el caso de Alejandro ya había un agravante y todo
empezó por que ya estaba afectada su función renal; aun así estaba totalmente segura de que iba a
haber un milagro y todo iba a salir bien. A diario cuando rezaba mi rosario le pedía a Dios y a la Virgen de la
Dulce Espera por que ese milagro fuera su voluntad y visualizaba a futuro a mi
bebé sano, saludable y feliz. A diario
le hablaba y le decía que él era un ser de luz lleno de salud de amor y de
alegría, que lo estábamos esperando con
todo el amor del mundo papi, mami y su hermanita Valentina y en eso se
convirtió mi vida en rezar, confiar y
creer ciegamente en que todo iba a estar bien.
El 6 de Diciembre fui a cita con
el Cirujano Urólogo Pediatra que atendería el caso de Alejandro a partir del
momento de su nacimiento y me aterrizó un poco con lo que seguiría después de
que el bebé naciera. Si en el transcurso
de las 3 o 4 horas siguientes él bebe no orinaba, le pondrían una sonda para eliminar la orina,
mientras se programaba una vesicotomia,
que es un orificio que se abre entre el ombligo y la pelvis para que la
orina salga directamente y no tenga que pasar por la uretra obstruida, el bebe seguiría creciendo hasta los 7 u 8
meses que ya sus uréteres tuvieran el tamaño mínimo requerido para poder hacer
su cirugía por laparoscopia y poder quitar la obstrucción. Es decir desde el momento del nacimiento
habría que tener muchísimo cuidado con el bebé.
Semanalmente seguí asistiendo a
los controles médicos y las cosas seguían estables, teníamos que controlar el desarrollo de los
pulmones, de los riñones y el crecimiento de los huesos largos, en mi cabeza tenia que si eso estaba
bien, todo iba a estar bien, aun cuando el Dr. Siempre me repetía que el desarrollo de los
pulmones se comprobaría al nacer, no antes. Creo que en esos días mi mente como un acto
inconsciente, empezó a bloquear todo lo
que no le servía a mi energía positiva y empezó a desechar las cosas que no
iban con mi FE ciega.
De ahí en adelante empecé a
encargarme de tener todo lo que se requiere para la llegada del bebé a mi
casa, como ya le habíamos comprado cama
a Valentina ya teníamos cuna, así que
mandamos a arreglar el closet del cuarto, a pintar y decorar paredes, lave y organice todo el ajuar del bebé, recibí el esterilizador, los teteros, compramos muchos pañales, pañitos húmedos y todo lo que requería Alejandro
para estar bien en su nueva casita.
La última cita que tuve con el
Dr. Gómez, fue el 22 de Diciembre de
2011, en ese momento me confirmo que
como salía de vacaciones del 23 de Diciembre al 4 de Enero, la cesárea se programaría para el 6 de Enero. El bebé seguía estable, pero en ese momento ya tenia solo 1.5 cm de
liquido amniótico, pero que ya eso no
era relevante por que ya el bebé tenia mas de 27 semanas, así que yo estaba tranquila. A la semana siguiente él no estaba, pero dejo
a cargo a un Ginecólogo de remplazo para
mi control, en ese control, todo seguía igual, esperaríamos al 6 de enero, pero me llamo la atención que ya el bebé
estaba en Anhidramnios, es decir cero
líquido amniótico y me asuste mucho. Al salir de ahí llame a Yin mi ginecólogo para que me atendiera de urgencia y le conté
la situación. Me atendió enseguida en
Profamilia y de inmediato programo la Cesárea para el viernes de la misma
semana, es decir a los 3 días. Yo estaba
súper nerviosa, pero FELIZ… ya solo
faltaban 3 días para tener a mi príncipe azulito en mis brazos … o bueno,
en la incubadora.
Los 3 días siguientes fueron de
emoción y ansiedad total. El 29 el plan
era hacer un belly painting, tal como lo hicimos en el embarazo de
Valentina, para recordarlo en la
barriguita, asi que Sandra mi hermana se
puso manos a la obra y el resultado fue hermosísimo…
Ese dia en la víspera estuve
super tranquila, por que tenia la
seguridad que me daba mi FE de que todo iba a salir bien!!!
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