domingo, 6 de mayo de 2012

3. Empiezan las Pruebas...

Durante el transcurso de la ecografía,  vimos algo que nunca había visto en las ecografías de Valentina,  algo que definitivamente no estaba bien.  En ese momento le pregunte a Yin mi Ginecólogo que era ese círculo negro que se veía en la cavidad abdominal del bebé.  El en ese momento siendo muy prudente me dijo que no podía confirmarlo,  que había que hacer una ecografía Doppler lo antes posible para saber que era exactamente,  pero que podían ser 2 cosas:  Una, que el bebe voluntariamente no hubiera eliminado la orina de la vejiga y la segunda que hubiera algún tipo de obstrucción y en dado caso habría tratamiento,  así que hasta ese momento estuve tranquila…  Era simplemente una complicación irrelevante para mí hasta ese punto y cualquier procedimiento lo cubriría la póliza de medicina prepagada,  para lo cual habíamos mandado los documentos de inscripción un mes y medio antes.

 


Al día siguiente fuimos a pedir la autorización para la Ecografía Doppler y nos encontramos con que la prepagada aun no había incluido al bebe como gestante y la ecografía tenia un costo de $730.000,  averiguamos que había que hacer y nos dijeron que lo único posible era incluir al bebe a partir de la próxima fecha de corte que era primero de Octubre pagando los 2 primeros meses con tarifa plena y estábamos a 15 de septiembre, así que se me ocurrió preguntarle a Yin, mi ginecólogo;  si había problema en que esperáramos 15 días para la ecografía,  después de todo era solo una obstrucción,  nada grave a mi modo de ver.
Cuando llame a Yin y le pregunte,  me saco de mi calma al decirme que lo único que podíamos hacer siendo jueves, era esperar al martes para ver si el bebe había evacuado voluntariamente la orina,  de lo contrario si me tocaba pagar $1,000.000 por la ecografía,  tenia que pagarlos por que esto no daba espera y era delicado,  que pidiera la cita en Unifetal,  por que quien me iba a hacer la ecografía era quien continuaría tratando al bebe.  Así que al día siguiente (21 de Septiembre de 2011) llame a primera hora y conseguí la cita para ese mismo día en la tarde, como no tenia plata, mi papá me dijo que no me preocupara, que el me ayudaba y me la prestaba, pedí permiso en mi trabajo y salí para mi ecografía.
Cuando llegamos al sitio, me di cuenta que era dentro de la clínica la Asunción, así que llamé a Ana Cristina, una de mis mejores amigas y le conté en las que andaba y que la prepagada no cubría el costo de la eco y todo lo demás, así que ella que conocía al doctor Libardo Gómez entró a hablar con él, le comento el caso y me consiguió descuento en el valor de la eco y se quedo conmigo hasta que entramos, como mandada por Dios!
Cuando entramos,  la percepción que teníamos del problema de nuestro bebe hasta ese momento cambio totalmente,  por que cuando el doctor empezó a hacer la ecografía nos empezó a hablar clara y crudamente de la realidad del tema y recuerdo como si fuera ayer sus primeras palabras “Bueno Johanna,  tu bebé tiene una obstrucción de valvas de uretra posteriores.  Esta patología  ocurre en 1 por cada 5.000 a 8.000 embarazos y no es compatible con la vida,  hasta hace 5 años la mortalidad era del 100% de los bebes que la padecían,  pero este momento acá estamos implementando una técnica con la cual insertamos un catéter mediante laparoscopia,  con lo cual hemos salvado la vida de muchos bebes…”   nos explico los riesgos y todo lo demás y me dijo que me quedaba hospitalizada enseguida por que la cirugía se haría el día siguiente de urgencia. 
En ese momento Ana Cristina le informo que teníamos problemas por que la Derivación Vesico-Amniotica que me iban a realizar era una cirugía de Alto Costo (Aproximadamente de $12.000.000) y que la prepagada no nos la iba a cubrir hasta el primero de octubre, así que Ana Cristina empezó a buscar opciones con las auditorias de Colmedica y de la Clínica,  teniendo en cuenta mi antigüedad con el POS y la PRE para que me cubrieran la cirugía, ahí empezaríamos a ver que Dios estaba presente ayudándonos con este “problema”. 
Después de que el Dr. Libardo Gómez nos explico todo lo referente a la patología que estaba sufriendo Alejandro,  Me dijo lo más fuerte que he escuchado en mi vida…  “Johanna,  teniendo en cuenta que esta patología esta catalogada como NO Compatible con la vida… es mi obligación informarte que tu estas en libertad de decidir si continuas o no con tu embarazo".  

Recuerdo después de esas palabras haber sentido algo así como un puñal en mi corazón , empecé a llorar desesperadamente y recuerdo haber gritado entre lagrimas “Noooo”… sentí incluso rabia por que el Dr. Siquiera hubiera contemplado esa posibilidad, incluso me sentí irrespetada. El que estaba en mi vientre era nuestro tan anhelado Alejandro,  era MI HIJO, ya yo lo sentía así y bajo cualquier circunstancia,  solo Dios decidiría lo que ocurriera de ahí en adelante.
Me levante de esa camilla con el alma hecha pedazos, de acuerdo a las instrucciones medicas debía ir a hacer mi ingreso a la clínica por urgencias,  antes de salir,  el Dr. Me pregunto si yo trabajaba y en que? … Le conteste, claro,  yo trabajo en una empresa de Comunicaciones y soy Coordinadora de uno de los puntos de Servicio al Cliente.  El Dr. me lanzó otro dardo al alma,  me informó que debía avisar a mi jefe que hasta después del nacimiento del bebé y licencia de maternidad, no iba a volver a trabajar.  Pude haber muerto de un paro cardiaco,  esa noticia en ese momento para mi fue incluso mas fuerte que la situación de mi embarazo y solo podía pensar… y ahora??? Que pena con mi jefe y nuevamente empecé a llorar y de un momento a otro sentí que me faltaba el aire…  le dije a Titi,  Dame el teléfono,  tengo que llamar a Eli (mi jefe).  Cuando me contestó yo no podía ni siquiera hablar y en medio de mi llanto y casi sin respirar le conté.  Me tranquilizo mucho su respuesta,  me pidió que me calmara,  que tenia todo su apoyo como jefe y amigo y que no me preocupara,  que en este momento mi prioridad debía ser mi salud y la del bebé.  Oyendo esto pude empezar a respirar a ritmo normal nuevamente.
Estuvimos en urgencias esperando la hospitalización desde las 5:00 como hasta las 9:00 p.m. y durante todo ese tiempo estuvieron conmigo acompañándome,  ayudándome y dándome todo su apoyo mi esposo, mi hermana mayor Sandra, mi mamá, Ana Cristina y via BlackBerry mi mejor amiga Helen.
Esa noche dormí en la clínica en la habitación 216,  esperando la cirugía que seria a las 4:00 p.m.,  por lo que mi última comida fue a las 8:00 a.m. en la visita del Dr.  En horas de la mañana,  me explico mas claramente la patología y me comento que durante los 5 años en que habían atendido estos casos,  solo 2 bebes habían tenido problemas por detección tardía de la enfermedad,  uno nació vivo,  pero dependiente de diálisis de por vida y otro falleció a los 5 meses de gestación.  Viendo esas cifras,  solo podía pensar,  ni la más de malas que fuera…  Todo va a salir bien!!!

Sobre el medio día,  me enteré por una pequeña imprudencia de mi hermana Sandra,  que ese bebé que había muerto era el sobrino de mi amiga Malka y me dio durísimo, por que aunque nunca conocí la causa,  si conocía el caso y lo doloroso que fue para la familia, pero sobre todo para la mamá del bebé.  Me puse muy nerviosa,  y recuerdo que en ese mismo momento llamo el Dr. a comentarme que en el transcurso del día el cronograma en las salas de cirugía se había complicado y que al parecer no iba a ser posible operar ese día,  que la cirugía quedaría aplazada hasta el día siguiente y casi me muero del susto.  Afortunadamente a los 2 minutos me llamo nuevamente y me dijo que se haría a las 8:00 pm y quede mas tranquila…  finalmente la cirugía se hizo sobre las 10:30 pm ... a esa hora ya estaba muriendo de inanición,  con un dolor de cabeza gigante y con los nervios de punta.  Desde ese día empecé a rezar el rosario con mi mamá y a encomendarles la vida de mi hijo a Dios y a la Virgen María.

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